Rurismo:portada > Rutas y Lugares de Interés > Valle de los Oscos

Valle de los Oscos

Foto de Valle de los Oscos

Lugar de los más bellos de España y no muy conocido donde convivirás en plena naturaleza y donde encontrarás pequeñas villas y tesoros que saldrán al paso según avances.

Ruta por el Valle de los Oscos
Allí brilló el oro. La estela del esplendor, del brillo que rompe la luz aún permanece. Sigamos esa estrella en la Historia, allí donde los caminos comienzan o acaban; en la edificación en la memoria de una bolsa boscosa no lejos del mar, insular dentro de la tierra.
Los Oscos, en su silbante nombre de espuma rota junto al mar, son una traslación de la inmensidad, allí donde el hombre desconoce la llanura; o trepa instalándose en el monte, para contemplar la horizontal de Dios o se instala junto al agua para repicar el hierro en un vaivén vertical. En los Oscos, país de la dulzura (y de la miel), del hierro, del plamnum album, de insulares de tierra adentro que desconocen el mar, predomina siempre o la altura o la profundidad. La altura que ora, la profundidad que labora.
La familia se constituye en Los Oscos a través del caserío cuyas casas y propiedades vinculan directamente a sus miembros mediante el trabajo de la tierra y el consumo de sus productos, con el proceso fecundador de la naturaleza que habitan por generaciones. Los caseríos están en aquellas áreas del territorio que posibilitan la defensa de un modo de vida y con inmediatas tierras productivas, es decir, en las cotas medias de la altura de la orografía del paisaje.
El viajero circula generalmente por los caminos principales que trascurren por esas medianías del territorio, a través de los campos de labor y pastos, dibujadas y roturadas por las familias campesinas, por los caseríos y pueblos, viendo sólo en la distancia las cumbres y barrancos, extremos no habitados del paisaje agrícola, aunque si extendiendo en calidad de propiedad o dominio de sus habitantes. Los Oscos se presentan así al viajero, como un territorio conformado por una sociedad de estructuras sociales y económicas campesinas que rigen la totalidad de los tres concejos. Para recorrer la zona te recomendamos que sigas nuestra ruta propuesta por el valle.
PAISAJES
Pero si el viajero inquiere más, y detiene su tránsito para desentrañar el paisaje buscando otras latencias que se internen en el habitante y su territorio, y decide ir hacia esos extremos verticales subiendo las cumbres o bajando al curso de los ríos, encontrará en ellos espacios y lugares, que si bien son la continuidad topográfica de los campos cultivados, adquieres allí un sentido con fin y autonomía que plantea la interrogante de qué es lo común y lo distinto que tienen con el mundo campesino, definidor prioritario del paisaje.
Las energías del lugar pueden revelarnos lo que son las energías de su habitante. Y viceversa.
En todo espacio, sea este entre rocas o árboles, aguas quebradas o sembrados, cualquier habitante, sea o no campesino, intuye, presagia, construye y adivina el mundo de sus realidades y mitos.
Los habitantes de los Oscos, cuidan su paisaje y desde la distancia velan por la naturaleza de cumbres y barrancos. Suben, recogen leña y vuelven con ella a sus pueblos; Suben el ganado y luego lo traen a sus establos; bajan y cogen agua dividiendo el curso de los ríos, llevándolas a las tierras de labranza. Van y vienen, y miran como dominios suyos las cumbres y barrancos. Sin embargo no habitan en ellos sino en las medianías, en el lugar que los defiende y alimenta, y hacia donde concurren las riquezas de toda la extensión del territorio que les pertenece.
HERREROS Y EREMITAS
Sin embargo por lo que dice y por la historia si ha habido en los Oscos otro tipo de hombres, que en ciertas épocas han habitado en alguno de esos dos extremos, entregándose, consciente o inconscientemente, por vocación u oficio, a dar y recibir en esos lugares la energía que llegaba a completar y a firmar el paisaje de la región. Han sido habitantes extremos, eremitas y herreros, que como lugares finales que habitaron, jamás constituyeron estructuras sociales que afectaran la normal vida campesina de los consejos.
Eremitas y Herreros, que vivieron fundamentalmente en siglos diferentes, dejaron su sello en el espíritu de los habitantes de los Oscos. El eremita busca atar el mundo invisible con el visible, separándose de los demás hombres y buscando su soledad. Los primeros eremitas cristianos surgieron en torno a la iglesia oriental y se alejaban del mundo por las distancias horizontales del desierto buscando la menor perturbación de sus sentidos y la mayor concentración. En Europa, sin extensos desiertos ni regiones despobladas, los eremitas se retiraron principalmente por las distancias verticales. En los Oscos, se dice, que habitaron cumbres en enclaves guarnecidos de piedras, quizás en huecos de la cinta de rocas desnudas que atraviesa los consejos de norte a sur.
En el otro extremo, abajo, descendiendo por las laderas del monte y siguiendo el curso de los ríos hasta los puntos donde el agua adquiere mayor velocidad y caudal, en los fondos escarpados y estrechos, estaba el herrero que uniendo las energías profundas de la naturaleza con la suya propia, actuaba sobre la materia, y producía tanto como el metal de hierro que purificaba la vena como las planchas de hierro y los objetos que serían usados por los habitantes de los Oscos y de otros lugares, trabajando con los mazos o martinetes y las fraguas.
El herrero lograba una producción artesanal e industrial que hacía trascender la comarca hacia más allá de su límites, abriendo un comercio que enriquecía a la sociedad de los Oscos.
LOS CONCEJOS
Los eremitas y su mundo de signos invisibles y autónomos desaparecieron convirtiéndose en monjes de un monasterio, en el año 1136, emplazado, no ya en lo alto, sino en el encuentro de quebradas que conforman una olla , actual pueblo de Villanueva de los Oscos, acogiéndose a la regla de los benedictinos durante cortos años y luego a la de los bernardos cistercienses. Hoy el monasterio está en ruinas.
Villanueva de Oscos, como San Martín y Santa Eulalia, los tres concejos que forman la comarca de los Oscos, es un derroche de belleza en el plano arquitectónico de la pizarra. Por desgracia abundan los pueblos y aldeas deshabitadas, pero aún en ellas se respira el esplendor que tuvo la zona años atrás, cuando sobresalieron personajes como los de la familia Lombardero, que de herreros se transformaron en nobles e incluso inventores residentes en A Valía, o el célebre Marqués de Sargadelos quien hiciera una gran fortuna que empezó a amasarse en base a material militar y acabó creando y produciendo cerámica de gran calidad hasta convertirse en el sello internacional de Galicia en esta materia. Hoy existe en los Oscos la antigua casa de este ilustre personaje convertida en museo. Se encuentra en su pueblo natal: Ferreirela, muy cerca de Santa Eulalia, el menor y más poblado concejo de los tres. Claro que en los Oscos, hablar de la mayor densidad poblacional es hablar de no más 650 habitantes.



Un verdadero lujo para el turismo rural.

Lo + Destacado

San Emiliano
San Emiliano
(Asturias)

Declarado conjunto artístico y pintoresco en 1971. Destaca todo el pueblo en su conjunto, así como las casas de la Torre, de...

Boal
Boal
(Asturias)

Hermosa localidad con diversidad paisajística y es la capital del concejo. Por la localización de la localidad, Boal permite disfrutar...

Grandas de Salime
Grandas de Salime
(Asturias)

Localidad hecha en base al Camino de Santiago. Al sur de la comarca de los Oscos, Grandas de Salime es la capital de un concejo...

Navia
Navia
(Asturias)

El término municipal se encuentra situado noroccidente junto a la ría que forma en su desembocadura el río Navia. Es una localidad...

Vegadeo
Vegadeo
(Asturias)

El territorio de Vegadeo ya estuvo poblado desde tiempos prehistóricos, como lo demuestra el dolmen y los dos túmulos hallados...

Coaña
Coaña
(Asturias)

Lugar de uno de los más famosos castros de Asturias. La información que se obtiene de Coaña se ha obtenido del monasterio de...

Alojamientos

Selección de los mejores alojamientos rurales en Valle de los Oscos.