Tras una cuidada restauración, sus dueños han armonizado con sumo gusto la piedra, traída de montañas y tallada piedra a piedra durante más de veinte años, con muebles antiguos y modernistas dando como resultado unas habitaciones agradables y muy bien equipadas, este
hotel conjuga tradición y vanguardia.
! No te pierdas su exquisito desayuno, fruta, quesos, pastas, bollería, zumos. . . . . un lugar tranquilo y acogedor. . .
Y muy pronto piscina climatizada con Spa.